La Educación del Futuro

La educación del futuro deberá ser una enseñanza primera y universal centrada en la condición humana. Estamos en la era planetaria; una aventura común se apodera de los humanos donde quiera que estén. Estos deben reconocerse en su humanidad común y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano.

Conocer lo humano es, principalmente, situarlo en el universo y a la vez separarlo de él. Como ya lo vimos en el capítulo I, cualquier conocimiento debe contextualizar su objeto para ser pertinente. «¿Quiénes somos?» es inseparable de un «¿Dónde estamos» «¿De dónde venimos?» «¿A dónde vamos?».

Interrogar nuestra condición humana, es entonces interrogar primero nuestra situación en el mundo. Una afluencia de conocimientos a finales del siglo XX permite aclarar de un modo completamente nuevo la situación del ser humano en el universo. Los progresos concomitantes con la cosmología, las ciencias de la Tierra, la ecología, la biología, la prehistoria en los años 60-70 han modificado las ideas sobre el Universo, la Tierra, la Vida y el Hombre mismo. Pero estos aportes aún están desunidos. Lo Humano permanece cruelmente dividido, fragmentado en pedazos de un rompecabezas que perdió su figura.

Aquí se enuncia un problema epistemológico: es imposible concebir la unidad compleja de lo humano por medio del pensamiento disyuntivo que concibe nuestra humanidad de manera insular por fuera del cosmos que lo rodea, de la materia física y del espíritu del cual estamos constituidos, ni tampoco por medio del pensamiento reductor que reduce la unidad humana a un substrato puramente bio-anatómico. Las mismas ciencias humanas están divididas y compartimentadas. La complejidad humana se vuelve así invisible y el hombre se desvanece «como una huella en la arena». Además, el nuevo saber, por no estar religado, tampoco está asimilado ni integrado. Paradójicamente, hay un agravamiento de la ignorancia del todo, mientras que hay una progresión del conocimiento de las partes.

De allí la necesidad, para la educación del futuro, de una gran religazón de los conocimientos resultantes de las ciencias naturales con el fin de ubicar la condición humana en el mundo, de las resultantes de las ciencias humanas para aclarar las multidimensionalidades y complejidades humanas y la necesidad de integrar el aporte inestimable de las humanidades, no solamente de la filosofía y la historia, sino también de la literatura, la poesía, las artes...

La educación del futuro deberá velar por que la idea de unidad de la especie humana no borre la de su diversidad, y que la de su diversidad no borre la de la unidad. Existe una unidad humana. Existe una diversidad humana. La unidad no está solamente en los rasgos biológicos de la especie homo sapiens. La diversidad no está solamente en los rasgos psicológicos, culturales y sociales del ser humano.

Existe también una diversidad propiamente biológica en el seno de la unidad humana; no sólo hay una unidad cerebral sino mental, psíquica, afectiva e intelectual. Además, las culturas y las sociedades más diversas tienen principios generadores u organizadores comunes. Es la unidad humana la que lleva en sí los principios de sus múltiples diversidades. Comprender lo humano, es comprender su unidad en la diversidad, su diversidad en la unidad. Hay que concebir la unidad de lo múltiple, la multiplicidad del uno.
Edgar Morin

Edgar Morin es condecorado por Michelle Bachelet

Elisabeth Beton, Embajadora de Francia en Chile; Michelle Bachellet, Presidenta de Chile; y Mónica Jiménez, Ministra de Educación aplauden a Edgar Morin tras recibir la condecoración Gabriela Mistral.


La Presidenta de la República entregó la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral al filósofo y sociólogo francés Edgar Morin. En la ocasión, destacó que “queremos que en el Chile del Bicentenario vayan de la mano la técnica con la filosofía; la biología con la ética; la antropología con la creación artística; la historia con las políticas públicas; la economía con la política”.

Acompañada por la ministra de Educación, Mónica Jiménez, la Jefa de Estado destacó la multifacética labor de este intelectual francés de 85 años, autor de más de 60 obras y quien residió en nuestro país a comienzos de los años 60, cuando trabajó en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Al respecto, afirmó que “esta mirada múltiple, capaz de entender la realidad desde distintos ángulos, de integrarla y de no negarlos, es la gran lección que desde la construcción política podemos asumir”. Añadió que “comprender que la suma y la interacción entre diversas voluntades y cosmovisiones tienen capacidad para generar una sociedad más rica y plena, es por esencia el espíritu de la democracia”.Subrayó, asimismo, que “la técnica, aunque indispensable en el mundo moderno, por sí misma no da respuesta a cuestiones esenciales sobre la existencia humana y su organización. Y es por eso que queremos que en el Chile del Bicentenario vayan de la mano la técnica con la filosofía; la biología con la ética; la antropología con la creación artística; la historia con las políticas públicas; la economía con la política”.

La Mandataria sostuvo además que “es esa mirada humanista, de amplio alcance, inspiradora y fundadora de un saber más complejo y más completo, la que hemos querido destacar a través de esta condecoración de Orden al Mérito Docente y Cultural que le otorgamos”.Del mismo modo, relevó finalmente que “esta medalla es un reconocimiento a la incansable labor de investigación que ha hecho toda su vida, profesor Edgar Morin, pero es también un símbolo. Es un símbolo de nuestro compromiso con su legado, con el crecimiento y enriquecimiento de las ciencias humanas en Chile y con este conocimiento integrado y a la vez sinérgico. Es un símbolo de nuestra confianza en la unidad de la diversidad.

Es un símbolo de nuestra visión de una sociedad más completa, plena, sabia y feliz para las generaciones y para los años venideros”.


El paradigma del conocimiento: la mirada compleja.




La transdisciplinaridad, ella, es vista como procedente directamente de la totalidad, lo que supone desde la partida el enunciado de un punto de vista que sobresale todos los puntos de vista disciplinarios. Esto acarrea una exigencia particular de rigor. Por otra parte, hay que tener cuidado con el hecho de que la referencia a la totalidad no remite ni a una coherencia global, tampoco a un conocimiento exhaustivo del todo. Hay que aceptar a la vez el aspecto enciclopédico del conocimiento movilizado y su carácter inacabado, y las interpretaciones que remiten a dinámicas contradictorias. Este género de disciplina supone un aumento de rigor en el uso de los conceptos y de los conocimientos y por ende un conocimiento de las condiciones en las cuales son elaborados. Subrayamos de paso que podemos decir que estas observaciones son igualmente válidas para la interdisciplinaridad.

El trabajo de construcción del objeto complejo apela a unas herramientas. Dos de ellas has sido evocadas: la lógica y la mirada compleja. En lo que concierne la primera, interdisciplinaria en la medida en que asocia matemáticas y filosofía, la constatación es que, lejos de buscar a incluirse en procederes interdisciplinarios, se atasca en la especialización en el seno de su propio dominio. En cuanto a la mirada compleja, puede ser reduccionista (cuando se parte de un modelo formal, una visión lineal); la tarea es de concebir y representar contextualizando: entonces hay que partir de lo real para modelizar. Hay que dejar de querer predecir y contentarse de querer describir. “Hemos estado, nos dice Jean Louis Le Moigne, tan acostumbrados a concebir descontextualizando”. Es en este sentido que la interdisciplinaridad puede ayudarnos a reaprender nuestra capacidad a concebir contextualizando.

Al fin de cuenta, ¿hay que proceder a través de un paradigma del conocimiento a una reforma del pensamiento? En el caso de que sea así, ¿cuál? Dicho de otra forma, ¿hay que y cómo repensar la enseñanza? Algunos han mantenido como primera exigencia la base disciplinaria de la enseñanza. Otros -y Edgar Morin particularmente- ponen la cultura antes de la disciplina. Y particularmente una cultura epistemológica. El propio del ejercicio interdisciplinario, en efecto, es obligar cada uno a exponer los prosupuestos de su proceder, es decir interrogarse sobre las condiciones en las cuales se producen –pero también se legitiman- los conocimientos en el nombre con los cuales habla.

La transversalidad: diálogo del conocimiento.
A través de una reflexión sobre los fundamentos epistemológicos del conocimiento, queremos atraer la atención sobre lo que significa la “transversalidad” entre las disciplinas. Este diálogo del conocimiento concierne los que, en el seno de una cultura científica, tienen una posición abierta y reconocen la existencia y el modo de ideas del otro.
“Está establecido hace tiempo que el hombre en sus actividades tanto prácticas que cognitivas sólo puede hacer dos cosas: con-juntar y dis-juntar. […] Pero más amplias investigaciones muestran que estas dos actas, la conjunción y la separación, no juegan un papel igual en la actividad humana: una de estas funciones, el acto de juntar, la conjunción, es primera, la otra está siempre derivada y es resultante, el acto de separar, la disyunción. En la cognición como en otra parte, la conjunción es preliminar, la separación es siempre segundaria” (Alexandre Bogdanov "Essays in Tektology", p. 64 en la traducción inglesa).

Para lograrlo, hay que trabajar hacia un pensar bien.
"Lograr para comprender y comprender para lograr" decía Jean-Louis Le Moigne, 2001. Generalizamos esta fórmula con un Hacer más que un Lograr: “Hacer para comprender y comprender para hacer”. Y es para ejercitarse, con pasión, aunque no es inmediatamente rentable, aunque esto no produzca métodos-clave en mano, aunque no permite atar su nombre a un progiciel o a un nuevo método, a estas reflexiones epistémicos, a esta ascesis intelectual que nosotros estamos invitados en permanencia.

Comprender para hacer, es reflexionar sobre la interpretación de nuestras prácticas, en nuestras intervenciones en los tejidos sociales, tratando de difundir conocimientos de los cuales no estamos seguros que sean sagrados, pero de los cuales estamos seguros que sólo contextualizados tienen sentido y que merecen ser tomados en referencia a nuestros proyectos… Que una reflexión epistemológica sobre la legitimación de las prácticas transdisciplinarias nos reconduce a una meditación sobre “la ética de la comprensión”, ¿esto debería sorprendernos? Es en todos casos uno de los principales desafíos de mi proceder científico.





Alfredo Pena-Vega

Entrevista a Cristovam Buarque


Qu'est-ce que cela signifie pour vous de participer au séminaire d'ORUS ?


Avoir l'opportunité de débattre avec des experts sur le rôle de l'Université, débat fondamental pour le futur de celle-ci. Plus particulièrement, pouvoir discuter avec des chercheurs qui ne sont pas représentatifs de l'Université, c'est-à-dire libérés du lien corporatif.



Quelle perception avez vous de la démarche pratique d'ORUS en terme de réflexion et de diffusion des expériences sur les réformes universitaires, prenant en compte les réalités locales dans ses dimensions culturelles, politiques et sociales ?


ORUS rassemble à la fois la liberté de la pensée radicale, les compétences de ses dirigeants et la libre-pensée, libérés du lien corporatif. Par ailleurs, l'influence des réflexions d'Edgar Morin permet de saisir les limites des disciplines et penser l'enseignement supérieur dans sa dimension globale, pluridisciplinaire.


ORUS : De quelle manière la réflexion d'ORUS peut être utile pour les Institutions brésiliennes pour répondre aux défis auxquels les universités sont confrontées dans le Brésil actuel ?


ORUS aide à penser l'Université dans le Monde entier. Mais au vu de la diversité des civilisations contemporaines, il existe des difficultés pour penser une Institution si différente d'un pays à l'autre du fait des inégalités existantes. Une des particularités du Brésil est d'être un modèle de civilisation, pris entre modernités et retards à l'intérieur de ses frontières, écarts représentatifs des inégalités au niveau mondial. Par conséquent, ce que nous pensons pour les universités brésiliennes peut servir à penser l'Université d'une manière plus adaptée à l'échelle mondiale, et à ne plus penser en terme d'universités riches ou pauvres. La diversité sociale, scientifique et technologique dans le Monde se répète au Brésil dans la diversité des problèmes, des contradictions et de potentiel à l'unité mondiale.


Quelle est aujourd'hui votre vision de l'Université et quels sont, selon vous, les principaux défis ?


L'université traverse aujourd'hui une crise par laquelle sont passés les couvents lors de la période de pré-renaissance de la pensée classique en Europe Occidentale. Les couvents n'étant pas capables d'absorber la révolution aristotélicienne, platonique et socratique, l'Université a surgi afin de faire avancer la révolution intellectuelle. Aujourd'hui, la pensée fait face à un changement radical et apparemment, l'Université n'est plus capable d'accompagner les progrès de la connaissance à la même vitesse qu'elle avance au sein de la société. Le défi de l'Université est d'évoluer au rythme de la progression de la pensée dans le Monde.


Quelle est, selon vous, la mission de l'Université face à la construction d'une conscience planétaire ?


D'abord, il s'agit de redéfinir les utopies nécessaires pour le Monde en remplaçant les dimensions économiques par des dimensions civilisatrices, mettant en perspective pas uniquement l'économie mais le « développement » et le « socialisme ». Cette utopie peut être une unité civilisatrice dans un immense réseau d'êtres humains tous connectés tant dans l'accès aux moyens d'information comme dans la capacité de dialogue entre eux. Cette utopie désirée pourra seulement être réalisée au travers d'une révolution de l'Education à tous les niveaux. Les auteurs de cette révolution ne seront pas les usines comme pendant le socialisme. Ce seront les universités ou d'autres institutions de création (production) post-universitaire


Cristovam Buarque est Sénateur de la république du Brésil, ancien ministre de l'éducation du premier gouvernement de Lula.

Para producir reformas universitarias sostenibles

** Parte de los problemas de la reforma universitaria es el
debate mismo sobre las ideas que predominan en el mundo
académico. No hay reforma sin una visión teórica de la universidad y la
sociedad. El modo de pensar está en juego en las estrategias de
reformas que van al fondo de los problemas. Por ello es esencial que en
la agenda de discusión aparezca claramente caracterizada esta
dimensión capital de la realidad que queremos transformar.
** Es preciso superar la pretensión de una reforma tan totalizante que se hace inviable desde el punto de vista práctico. Una
visión global de la universidad no equivale a un plan “total” de cambios
que asume al mismo tiempo niveles de complejidad inmanejable. Es
verdad que todos los procesos universitarios están en crisis y deben
ser revisados a fondo. Pero de allí no se sigue que debamos
comprometernos con mega-reformas que suelen fracasar justamente
por la variable de la “gobernabilidad”. La cuestión es generar cambios
“microfísicos” que sean consistentes con la concepción integral de los
procesos.
** Las reformas universitarias no tienen protagonistas
privilegiados que estén anticipadamente imbuidos de alguna cualidad
superior. Las fuerzas político-intelectuales que se requieren para estos
cambios se construyen en la transversalidad de la experiencia, en los
nuevos modos de agenciar acuerdos, en la calidad de las propuestas, en
la capacidad para gestionar los conflictos que inevitablemente
acompañan a estos procesos.
** Las reformas no son posibles como exclusiva competencia de
agentes externos (El Estado, el gobierno, agencias internacionales);
pero tampoco son viables por una espontánea generación de las
condiciones internas de cada institución. He allí la imperiosa necesidad
de triangular iniciativas, proyectos y acciones de variada envergadura
donde se involucren –simultáneamente—los sectores sociales que
demandan crecientemente rendición de cuentas a la universidad, los
operadores de políticas públicas, los actores internos portadores de una
voluntad de transformación. Es ese el triedro generador de nuevas
posibilidades en el que ha de apoyarse cualquier planteamiento de
reforma.
** Hay reformas que conducen a otras reformas y éstas a su vez
a nuevas reformas. De lo que trata es de identificar y privilegiar aquéllos
procesos en los que este “bucle recursivo” puede ser estimulado por una
acción concertada. Para ello no hace falta postular consignas estridentes
en nombre de la razonable voluntad de ir al fondo de los problemas.
Basta que un proceso se dispare para que, en ciertas condiciones
propicias, genere un dinamismo irreversible.
** Potenciar la experiencia singular de cada localidad con las
redes mundiales que difunden, recuperan y sistematizan esas
experiencias en niveles superiores. La redificación de las reformas
universitarias contiene en sí misma un potencial político que puede
reinsertarse en cada proceso propulsando nuevos objetivos y nuevascalidades para la acción.


Rigoberto Lanz

Nuestra Mesa de Trabajo:


Congreso Ciencias, tecnologías y culturas. Diálogo entre las disciplinas del conocimiento. Mirando al futuro de América Latina y el Caribe.

Nuestra mesa redonda tiene por misión reflexionar y abrir el debate con investigadores, académicos y profesores que desarrollan su labor en los sistemas de creación y transmisión del conocimiento científico. Queremos pensar y dialogar sobre las condiciones de emergencia epistemológicas, socio-eco-culturales y antropo-políticas que permitan entender el "espiritu vivo" del conocimiento, comprender las transformaciones que se generan en las fronteras de las disciplinas científicas, y entrar en el camino y proceso de invención de una "disciplina nueva" con la ayuda de conceptos "migratorios" transferidos por investigadores "marginales". Si las instituciones universitarias y escolares se contentan de ligar los campos de investigación (los saberes) sobre la base de fronteras de conocimiento ya establecidas ¿Cómo, entonces, permitir a los investigadores, académicos y profesores de descubrir inteligentemente los principios organizadores del conocimiento si éstos ya están delimitados a priori? Esta es una cuestión esencial para nuestra discusión. Ahí donde hace ya bastante tiempo que la enseñanza está fundada sobre un "saber firme" y "afirmado" (la ciencia como certeza), justo ahí, se encuentra nuestra interrogación que se liga al mismo tiempo a la constatación de que nadie hoy se encuentra al abrigo de las reintegraciones críticas que plantea la complejidad. Es precisamente aquí, en esta incertidumbre que se abre, donde podemos encontar una nueva misión educativa, pensada esta vez en una perspectiva global y de conjunto. Como dice Edgar Morin, una verdadera reforma educatica supone una radical reforma del pensamiento. En este sentido ¿Debe ser vista la cuestión educativa sólo con una lógica de contrato social?

Nuestra mesa, organizada desde el Observatorio Internacional de Reformas Universitarias (http://www.orus-int.org/) será animada por las conferencias de:




  1. Alfredo PENA-VEGA, Responsable du projet ORUS et responsable scientifique, France, Centre d'Etudes Transdisciplinaires, Sociologie, Anthropologie, Histoire, EHESS/CNRS.

  2. Luis CARRIZO, Responsable des méthodologies, Uruguay, CLAEH (Centro latinoamericano de Economia Humana).

  3. Rigoberto LANZ, Coordinateur, Venezuela, CIPOST (Centro de Investigaciones Post-Doctorales), Universidad Central de Venezuela.

  4. Elimar P. NASCIMENTO, Coordinateur, Brésil, CDS (Centro de desenvolvimento sustentável), Université de Brasilia.

  5. Luis M. FLORES, Philosophe, Université Catholique, Chili.

Las líneas de acción del ORUS

La traduction de la mission et/ou des objectifs de l'Observatoire sur le terrain de la pratique se situe à trois niveaux :
Un Programme de Recherche sélectionnera ou construira une série de critères qui permettront d'évaluer la dynamique des expériences de réformes tant au niveau national qu'international.
Un Programme Académique aura pour objectif la réalisation d'activités académiques qui se focaliseront fondamentalement sur des champs problématiques dans le développement de nouvelles formes d'organisation et de production de connaissance.
Un Programme Editorial proposera une revue, " Arguments pour la Réforme " axée sur la divulgation de l'information au sein de l'université mais également en dehors de celle-ci. Le principe de la revue Arguments pour la Réforme est celui de l'affrontement des thèses, du dialogue autour de la réforme de la pensée. La revue sera animée par l'esprit de l'interrogation, l'interrogation des savoirs scientifiques nécessaires pour penser la réforme.

El Observatorio Internacional de Reformas Universitarias ORUS


L'Observatoire international des Réformes Universitaires (ORUS) s'est constitué en juillet 2002 à partir d'un réseau d'universitaires européens et latinoaméricains qui ont élaboré une première proposition d'ensemble pour les réformes de l'Université au cours de l'année 2001. La démarche a permis d'identifier, dans différents pays, des innovateurs au sein de l'Université. Ces innovateurs ont deux caractéristiques : ce sont des chercheurs de sens, soucieux d'un nouveau contrat social entre l'Université et le reste de la société ; leurs innovations sont fondées en général sur des constats qui mettent en relief les nécessités de changements.
Dès lors, ORUS est un outil incitatif qui a pour mission de promouvoir au sein de la communauté universitaire des actions de changements, de recherche, de suivi et/ou de promotion sur les questions concernant la réforme de la pensée, c'est-à-dire l'ensemble des systèmes de connaissances ou de transmission des savoirs à travers lesquels se constitue une culture scientifique et pédagogique.
Les programmes d'ORUS permettront de maintenir une réflexion critique permanente sur les questions des réformes en anticipant sur les questions et les problèmes d'actualité, et, en favorisant le caractère prometteur des recherches transdisciplinaires.